La Vida de Abraham II

En la entrada anterior hablamos del origen de Abraham, y su llamado departe de Dios mientras estaba en Ur de los Caldeos. En esta entrada me gustaría que analizáramos las implicaciones de este llamamiento departe de Dios a Abraham.

¿Qué tipo de llamamiento divino era este? ¿Qué implicaciones tenía? ¿Ustedes se han puesto a pensar?

A veces es fácil leer que Dios le dice: “sal de tu tierra y de tu parentela, para yo guiarte a la tierra que te daré por herencia” pero no meditamos en las implicaciones que este llamamiento tiene. Definir estas implicaciones no solo nos ayudaría a entender mejor a Abraham, sino también a Dios mismo y cómo obra para el bien de nosotros.

Yo les propongo  4 implicaciones de este llamamiento:

1. El llamamiento divino incluía sacrificio:

Dios llamó a Abraham, y le pidió que se desprendiera de sus seres queridos, de su tierra natal, de TODO lo que lo ligara a Ur. Su demanda era clara y precisa. Su demanda era grande. Dios le pidió a Abraham que hiciera sacrificios, y sabemos que desde el punto de vista de nosotros, al principio estos sacrificios son súper difíciles de aceptar pero al final vemos a Dios obrando para nuestro bien.

Fue Cristo quien dijo: “Tome cada uno su cruz y sígame”. Cada día debemos morir más a nosotros para que Cristo viva más en nosotros. Un llamamiento divino que incluye un sacrificio muy grande.

2. El llamamiento divino era necesario para Abraham y el hombre:

La fe de Abraham no iba a crecer, no iba a ser puesta en prueba si se hubiese quedado en Ur. Dios quería utilizar el peregrinaje de Abraham para enseñarle a confiar en Él plenamente. Dios deseaba crear en Abraham un carácter y una fe digna para llamarlo Su hijo y Su amigo. Y era necesario para el hombre, porque en Abraham descansaba la esperanza de la raza humana. Dios puso a Abraham para que sobre él cayera el papel de ser de bendición para todos porque por medio de él vendría el Salvador.

Nuevamente, vemos otra aplicación personal. Mientras nos mantengamos inertes y reposados en medio de las circunstancias, la fe dormirá dentro de nosotros como un músculo que se va atrofiando, dañando poco a poco. Mientras que, cuando nos vemos sacados fuera de nuestra zona de comodidad o de confort, sin poder acudir nada más que a Dios, entonces nuestra fe crecerá a pasos agigantados.

3. El llamamiento divino fue por elección de Dios para bendición de los demás:

Dios eligió a Abraham para bendecir a los demás. Dios elige a algunos con dones específicos para ser de bendición para otros. Muchas veces sentimos envidia porque uno tiene mejor don que otro, pero resulta que vemos a Dios elegir a cada uno para bendecir al otro.

4. El llamamiento divino fue acompañado de una promesa:

Cuando Dios llama o da órdenes, no siempre da las razones, pero siempre trae promesas.  Si a Abraham le dijo “Deja padre, madre, casa y posesiones”, le prometió descendía, tierra, una gran nación y ser de bendición para las demás naciones.

Cuando Dios nos dice “Cree en el Señor Jesucristo”, la promesa, ¿Cuál es? “Y serás salvo.”. Si nos dice “Vende todo lo que tienes”, la promesa es “y tendrás vida eterna”. “Toma tu cruz y sígueme”, “te daré vida eterna, te daré gozo eterno, te daré amor inigualable”. ¡Qué Dios! ¡Qué increíble es Cristo!

En la próxima entrada continuaremos analizando la vida de Abraham.

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